Una conversación entre empresas socias sobre una pregunta incómoda: ¿para quién estamos diseñando realmente nuestros servicios?
El pasado 15 de septiembre celebramos en Fabrik Gràcia la cuarta edición de nuestro Desayuno de buenas prácticas, dedicada a la experiencia de cliente y usuario.
Como siempre, no fue una formación ni una ponencia, sino una conversación práctica, confidencial y participativa entre empresas socias. Un grupo reducido, con una persona por empresa, compartió experiencias reales sobre cómo escuchamos, atendemos y generamos valor para clientes y usuarios a lo largo de toda la cadena de valor inmobiliaria.
Estos fueron los temas que se pusieron sobre la mesa:
Quién es realmente nuestro cliente: quién decide, contrata, paga y utiliza.
Qué momentos generan más esfuerzo, incertidumbre o pérdida de confianza.
Qué prácticas están mejorando la experiencia.
Qué procesos nos facilitan el trabajo, pero complican la vida del cliente.
Cómo convertir necesidades y problemas reales en oportunidades de mejora.
La sesión reunió a perfiles muy distintos (dirección, operaciones, atención al cliente, calidad, área comercial, producto…), una muestra de que la experiencia de cliente no depende de un único departamento. En muchas empresas, sobre todo en las más pequeñas, es una responsabilidad que recae directamente en la dirección.
Cada participante llegó con una experiencia real: una práctica que funciona, una fricción sin resolver o una iniciativa que no dio el resultado esperado. Y de ahí salieron algunos de los retos que podemos seguir trabajando desde el CSIM.