Cuando pensamos en la gestión vertical debemos tener cuenta que la creciente sofisticación del mercado inmobiliario requiere nuevos modelos de servicios asociados, así como de profesionales adaptados a las nuevas necesidades.

Con el objetivo de mejorar las capacidades y habilidades de los gestores de vertical, desde el CSIM se plantea un programa de formación que permitirá a los profesionales ya no solamente poseer una mejor visión y ejecución de la gestión vertical, sino convertirse en asset managers del sector inmobiliario. De esta manera, los profesionales de empresas de servicios al inversor tendrán la capacidad de ofrecer mejores soluciones a sus clientes.
Algunas cuestiones básicas

Para definir el programa de formación hay que empezar por plantearse algunas cuestiones básicas:

  • ¿Podemos pasar de ser administrativos a ser los asset managers que necesitan los perfiles más sofisticados de inversor?
  • ¿Qué competencias de nuestros equipos de vertical tenemos que mejorar? ¿Cuáles son las claves más importantes para evitar la fuga de clientes que se sofistican?
  • ¿Qué carencias concretas, a nivel de formación, tienen nuestros equipos? ¿Qué contendido curricular debería cubrir el programa de formación?
  • ¿Cómo podemos motivar al equipo para que sea más proactivo y actúe en un papel más de consultor que de gestor? ¿Cuáles deberían ser las líneas clave del plan de incentivos para impulsar este cambio?
Descripción del programa

Con las premisas anteriormente apuntadas, el planteamiento del programa de formación se asentará en los siguientes ejes:

  • Realización de un grupo de trabajo para identificar, a partir de las necesidades y productos específicos para los inversores medianos, aquellas carencias concretas en los perfiles profesionales actuales de las empresas de servicios al inversor, tales como:
    • Aspectos económico-financieros.
    • Gestión de los RR. HH.
    • Mejora en la gestión de los patrimonios (nuevas inversiones, rentabilización de las actuales, etc.).
    • Capacidades y habilidades: gestión proactiva de los clientes, etc.
  • Definición de la ambición y profundidad el curso en cuanto horario, carga lectiva y duración. Se estima de entrada un postgrado con una carga lectiva presencial y online de unos 30 días.
  • Desarrollo de un programa de formación ad hoc con un centro de post-grado de referencia para reciclar a los perfiles o alternativamente aprovechar y adaptar algún programa de un proveedor existente.
  • Soporte en el diseño e implementación de un programa de incentivos individualizado para las empresas que participen, para establecer objetivos vinculados a los nuevos requisitos y habilidades demandadas.